Afirmar que los dominicanos practican el racismo y exhortar a que adopten estrategias para luchar contra ese tipo de discriminación, como solicitó el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, es una anfibología que nadie que conozca a este país puede entender.
Si los redactores de ese informe dado a conocer el pasado miércoles hablan para ignorantes, tal vez logren que les acepten su ironía como una verdad, pero si es a seres capaces de razonar, la reacción obligada tiene que ser de risa porque los dominicanos son mayoritariamente mulatos y negros. ¿Pensó alguien que estaba acusando a un pueblo integrado por blancos de discriminar a negros? Entonces, ¿a cuáles dominicanos es que la ONU manda a que cesen en su práctica racista? ¿A los mismos que descendemos de africanos puros, aborígenes y españoles?
Si la ONU está convencida de que aquí se practica el racismo y la discriminación, tendrá que buscar una fórmula externa para extinguirlos, porque entonces somos víctimas de nosotros mismos, lo que sería un contrasentido.
En este país prevalecen desigualdades sociales, múltiples carencias y enormes tareas pendientes para promover la justicia, el desarrollo y el progreso, pero nunca se ha practicado el racismo ni ha existido ninguna exclusión por motivos raciales.
El esfuerzo desplegado por el pueblo dominicano, expresado a través del gobierno central, las fuerzas armadas, organizaciones cívicas y personalidades, ha sido sobresaliente a favor de los haitianos en su momento de mayor dolor, por lo que insinuar y afirmar que los dominicanos no nos entendemos con nuestros vecinos, es un prejuicio contraproducente.
El presidente Leonel Fernández, un mulato que no presume de blanco, no puede ser señalado por nadie, menos por la ONU, de dirigir una nación donde se practica el racismo. Ese mismo gobernante fue el inspirador y el que facilitó el territorio dominicano para preparar la Cumbre de Donantes para Haití que se reunirá en Nueva York el 31 de este mes.
Si el presidente Fernández se abstiene de asistir a esa cumbre, como era su evidente interés hasta que salió este informe tan inoportuno como infamante, lo comprenderíamos plenamente.
Comentarios (1)
"El Dominicano es el ùnico negro que le dice negro al haitiano"
Antonio Zaglul.