Olba Salvador (Lolita), una consagrada educadora, es la más reciente víctima de la oleada de violencia delictiva que se registra en diferentes puntos del país, protagonizada por rateros y asaltantes que en muchos casos son reincidentes que logran salir en libertad, a pesar de sus fechorías.
Su muerte ha causado gran consternación en Barahona, donde era muy querida y admirada por varias generaciones de estudiantes, ya que durante 34 años estuvo dedicada al magisterio de forma ininterrumpida.
Las autoridades deben realizar una rápida y exhaustiva investigación para capturar y enviar a la Justicia a quienes troncharon la vida de una educadora que aun tenía mucho que aportar a la enseñanza en su pueblo.
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