Realmente estimulante es que la ayuda humanitaria internacional haya comenzado a llegar de forma sostenida y en volúmenes apreciables a la devastada Haití, mientras se toman paralelamente medidas para prevenir saqueos, el caos y actos de violencia.
Es importante significar que además del envío de centenares de soldados por vía aérea y marítima, que de inmediato comenzaron a distribuir alimentos y agua entre los agobiados sobrevivientes del terremoto del martes, Estados Unidos se ha comprometido a mantener una asistencia importante, más allá de la coyuntura de esta terrible tragedia.
Algo importante es que, consciente del papel que comenzó a desempeñar la República Dominicana desde el mismo momento del terremoto y del hecho de que el país será un centro de acopio y de distribución logística para los damnificados, los estadounidenses se comprometen también a apoyarnos en esa crucial tarea.
Sin embargo, no todo es satisfactorio, en vista de que en el cuarto día de desesperación en Haití, las organizaciones asistenciales tenían problemas para la distribución de ayuda al tiempo que cundía el temor sobre el surgimiento de inestabilidad social en el país caribeño.
Pequeños grupos de jóvenes y niños con machetes rondaban en el centro de Haití con la intención de cometer saqueos, mientras hombres y mujeres rebuscaban comida y pertenencias aprovechables en medio de los escombros en una especie de ciudad fantasma.
La situación es verdaderamente catastrófica y por momentos se torna virtualmente en inmanejable, porque las víctimas se estiman entre 45,000 y 50,000 y las brigadas no dan abasto para los entierros en fosas comunes.
Los socorristas solicitaron más medidas de seguridad en sus operaciones de distribución de alimentos, agua y otros suministros en Puerto Príncipe ante la creciente desesperación e impaciencia de las víctimas.
En vista de que la infraestructura institucional está colapsada y muchos ministros de gobierno perecieron, Haití ameritará una reconstrucción no solo física, sino de sus instituciones y en esta tarea también deberá cooperar la ayuda internacional, sin regresos imprudentes como los que pretende en este momento el ex presidente Jean Bertrand Aristide.
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)