A pesar de las críticas en América Latina por mantener campañas militares en el exterior y por cierto descenso en su popularidad, el presidente estadounidense Barack Obama se ha consagrado para la historia con la aprobación final de la más revolucionaria conquista social en Estados Unidos en casi ocho décadas.
La aprobación en el Senado por 60 votos contra 39 de su reforma sanitaria, ha venido a reconocer por primera vez el derecho de todos los ciudadanos a la atención médica, luego de que siete predecesores en la Casa Blanca fracasaran en la misma gestión.
Se trata de un cambio radical sin precedente, que demuestra la voluntad, firmeza y tacto de Obama en asuntos fundamentales de la política doméstica estadounidense, ya que tuvo que quebrar fieras resistencias políticas, económicas y de viejos y rígidos esquemas empresariales de las compañías de seguros asistenciales.
En virtud de esta anhelada reforma, a la que Obama y su equipo destinaron largas jornadas de trabajo, 31 millones de personas tendrán acceso a una cobertura universal, sin importar edad o la naturaleza de sus enfermedades.
Satisfecho por su conquista antes de su partida a Hawai para pasar las vacaciones de Navidad, Obama proclamó que se trata de la legislación social más importante lograda en Estados Unidos desde el 1930.
Sus efusivas palabras están respaldadas por una verdad incontrastable, ya que hasta ahora alrededor de 46 millones de estadounidenses carecían de seguro médico, lo que había obligado al estado a destinar cada vez más fondos a los programas Medicare y Medicaid.
Además de un supremo acto de justicia social, la reforma ha sido destacada como un tributo al senador Ted Kennedy, quien durante años batalló contra fuertes intereses y en ocasiones casi de forma solitaria pero sin desmayo por una reforma sanitaria de alcance integral.
Sin embargo, a la administración Obama le queda aun una batalla crucial para garantizar la aplicación efectiva de la histórica conquista y vencer los remanentes de la resistencia, a fin de evitar que se dé un salto al vacío.
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