Entiendo que los Lakers de Los Angeles no pueden ganar todos los años en la NBA, una liga que ha crecido en talento y donde existen fuerzas de respeto como los Celtics de Boston, Heat de Miami y Spurs de San Antonio.
Ahora bien, los dos veces campeones del mejor baloncesto del mundo si están ofreciendo espectáculo, es uno bien deprimente, totalmente deleznable y merecedor de abucheos en un 100%.
Y esa responsabilidad recae en Phil Jackson.
Me parece que el más exitoso de los entrenadores en la historia del negocio tiene que reforzar la disciplina en el equipo, porque la verdad es que los Lakers no lucen al unísono en la difícil tarea de obtener la corona por tercera temporada en línea.
No me sorprendería que el excapataz de Michael Jordan aplique nuevas reglas, evite descansos prolongados y ponga en cintura a los que “mentalmente” se van de la cancha por asumir que el rival es flojo.
Me ha sorprendido leer que en varias ocasiones Jackson ha concedido días libres a sus pupilos, quienes si no ven del otro lado un nombre que asusta, llámese los Celtics, juegan por sudar y cumplir calendario.
El problema no es que hayan sido derrotados por los Clippers, Grizzlies, Bobcats y los “terribles” Cavaliers. El asunto es la manera en que han sido castigados por esos conjuntos al punto de que la humillación termina como la invitada perfecta de la velada.
Veo a Jackson en tono “blandengue” y hasta donde tengo entendido no es el dirigente de los Niños Cantores de Viena. Su trabajo es que rindan esos señores en un deporte rudo y exigente como el baloncesto.
Espero que el Master Zen, como le llaman, restaure el látigo.
Apunte esto. Álex Rodríguez se reportó con menos peso y grasa corporal al entrenamiento de los Yankees…Ha demostrado ser un consumado en su trabajo, así que eso no me sorprende…Lamentablemente, en nuestro país, a los muertos les ponen precio…
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