Raúl Valdés no solo ganó el primer partido para los Toros del Este, sino que le dio a la escuadra el lujo de tener su cuerpo de relevo totalmente descansado para el encuentro de esta noche en San Pedro de Macorís.
Valdés se comportó como un as de rotación: mantuvo a su equipo en pelea y recorrió la ruta completa, lo que se considera un alivio en una serie tan larga como la actual final invernal.
Que recuerde, el último en iniciar una serie final con un juego completo fue José Acevedo para las Águilas Cibaeñas en una de esas guerras del siglo pasado contra los Tigres del Licey.
Aunque son los Toros del Este, vale decir que a la ofensiva se comportaron como pirañas, ya que poco a poco fueron descontando ventaja hasta que tomaron el comando definitivo del juego y el bárbaro de Valdés se encargó del resto.
El segundo partido será esta noche en el Tetelo Vargas de San Pedro de Macorís. Mientras, los Toros iniciaron esta final de la “caña” en la misma forma que terminaron hace 15 años: con una victoria.
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