Me tomaré una exención del apego a la objetividad que debe primar a la hora de analizar una serie tan importante como una final en la pelota invernal dominicana.
Los Toros salen favoritos. Tienen mejores registros, una actuación de calidad en el Todos contra Todos y una retahíla de elogios más que merecidos.
Pero me encuentro en ese dilema que ya planteó Gilberto Santa Rosa de la conciencia y el corazón y sentimentalmente me identifico con las Estrellas Orientales para terminar con su sequía de 43 años sin ganar.
Me imagino que muchos dominicanos se inclinan por ese afecto hacia la novena verde, sufrida y atribulada desde 1968, pero a la vez marcada por un estoicismo que le mantiene en competencia sin importar lo dilatada de su racha negativa.
No hay motivos para irrespetar a los Toros. Es un conjunto superior. Su marca en el Round Robin de 12-6 es la mejor prueba de ello. Por algo comienzan con la ventaja de la casa.
Ni hablar de que también son dignos de coronarse.
Aun así, no quiero revestirme de hipocresía y colocarme en la parcela alejada de lo que quisiera, que no necesariamente tiene que encajar con lo que puede ser, partiendo de un escrutinio beisbolero.
Si las torturas de los Medias Rojas de Boston y Medias Blancas de Chicago llegaron a su fin. Si los Leones terminaron en la pasada campaña con 18 años sin corona, entonces esta vez podemos aspirar a ser parte de la historia y que concluya el tormento de las Estrellas.
A partir de esta noche veré los resultados de haberme ido con la conciencia y no con la razón.
Apunte esto. Buen contrato para Nelson Cruz…Ganó 440 mil dólares la pasada contienda y ya entró a la danza de los millones…Los Lakers tienen foja de 8-1 en sus últimos nueve partidos…Con todo y un Pau Gasol inconsistente…Al Horford no cree en nadie…Las Estrellas necesitan que su defensa no les traicione…A los Toros no se les puede dar chance.
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