Los Rockies de Colorado han destapado sus arcas para asegurar un núcleo de peloteros con calidad y así mantenerse en pelea en el futuro inmediato en la división Oeste de la Liga Nacional.
Los millones de Chaflán para Troy Tulowitzki. Eso está bien. Otra paila de millones para Carlos González. Perfecto.
Pero, ¿y a Ubaldo Jiménez qué le toca? ¿Cuándo pretenden renegociar su contrato?
El derecho dominicano está firmado desde 2009 hasta el 2012 por la sorprendente suma de 10 millones de dólares, con opciones del club para las temporadas de 2013 y 2014, respectivamente.
Los Rockies no están obligados a darle nada ni a salirse del trayecto que manda su contrato, pero sabemos que Ubaldo vale mucho más que lo establecido en ese pacto y a la vez un trato de estelar, como el que han recibido Tulowitzki y González.
Llegará un momento en el que Jiménez no estará conforme con el respeto que se le concede, cuando es en la actualidad el caballo de la rotación del conjunto y un lanzador llamado a competir y hasta ganar un Cy Young en un futuro no lejano.
No es que “Tulo”, como le dicen a Troy, y CarGo, el apodo de González, no merecen sus respectivos aumentos salariales. Es que me imagino que el de Ubaldo también está en carpeta.
Polón Muñoz. La República Dominicana y el movimiento olímpico acaban de perder a un ejemplo de integridad y apego único a la ética en la persona del ingeniero Roque Napoleón Muñoz.
Fue como escuché decir a Luisín Mejía, presidente del Comité Olímpico Dominicano (COD), “el ingeniero Polón Muñoz era intransigente con su postura en relación a la conducta”. O a Leo Corporán, editor deportivo del vespertino El Nacional, “perdimos a un baluarte que murió siendo serio y honesto”.
Nos unimos al dolor inconmensurable que invade a su familia y esperamos que su legado no perezca, sino que esa llama de seriedad perdure por mucho tiempo.
Paz a sus restos.
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