La verdad es que será difícil dejar fuera a Alex Rodríguez del Salón de la Fama. Me voy más lejos: A-Rod será el que conceda la visa hacia Cooperstown a varios miembros del “Club de los Químicos” que tienen una veda no oficial, pero que sabemos que existe.
Alex se convirtió anoche en apenas el segundo en la historia con 600 cuadrangulares y 300 bases robadas. El otro es Barry Bonds, quien al igual que Rodríguez es un pelotero con o sin esteroides.
No sé qué harán los votantes de la inmortalidad cuando toque el turno de sufragar por estos señores. Alex y Barry tienen su nicho asegurado. Ambos pertencen al club 300-300 en jonrones y hurtos. Steve Finley, Reggie Sanders, Willie Mays, Andre Dawson y Bobby Bonds, el padre de Barry, completan la aristocrática sociedad.
La verdad es que Alex ha sido una máquina y no me sorprendería que hombres de fuerte cuestionamiento como Mark McGwire y Rafael Palmeiro, para citar dos casos, se beneficien de su caso por aquello de “si entra uno, deben hacerlo todos”.
¿Y cómo no ingresa A-Rod a Cooperstown?
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (1)