Anoche, al observar el partido de Ubaldo Jiménez contra los Marlins, hice un viaje a la era de Pedro Martínez, cuando ese conjunto de La Florida le hacía la vida imposible.
Ese era el Pedro que estaba erigido en el mejor serpentinero de las Mayores.
Y así la historia del juego recoge memorias de monstruos que no tenían respuesta para rivales que, valga la reiteración, son solo recordados por esos momentos en los que brillaban contra la crema y nata del juego.
Tengo años escuchando que “fulanito le ganó a un grupo de muertos”, “que sutano tiene un gran récord, pero es contra equipitos”. Ese es uno de los grandes sofismas que ciertas parcelas desean convertir en verdad.
Grandes Ligas es Grandes Ligas. Por algo los conjuntos están a ese nivel y el hecho de que no todos puedan ser los Yankees, no es motivo para restarle calidad a los logros de alguien en específico.
Los Marlins castigaron a Jiménez con seis carreras, cuatro limpias, en una noche en la que se disparó su promedio de carreras limpias a 2.38. Otra vez fue salvado por sus compañeros.
El mismo Jonathan Herrera que fue villano en el tercer episodio, luego le quitó la derrota de encima con un jonrón de tres carreras contra el dominicano Jhan Maríñez.
La pelota ofrece ese escenario muy a menudo: gigantes que no tienen respuesta contra aparentes pigmeos que, como David, se crecen en la ocasión.
Mire a los Marlins, que anoche se comportaron como tiburones.
Apunte esto. Los Medias Rojas necesitan con urgencia que Josh Beckett y Clay Bucholz se reinserten en la rotación…Pero con urgencia... El baloncesto dominicano tiene otro incidente…Así no se puede…Como diría Bienvenido Carmona, “Manny Ramírez está barato”…Es un hospital andante…Ese Miguel Cabrera es un barbarazo…El que cree que alguien batea mucho más que ese, está equivocado…Si acaso hay uno o dos, lo superan en el foto finish…
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