Uno espera que Hanley Ramírez haya aprendido de una vez y por todas que nadie está por encima del juego. No importa el talento, los números, la puesta en escena en el terreno, ningún individuo se impone al concepto del equipo.
Los hechos del pasado 17 de mayo, cuando fue enviado a la banca por no dar el mejor ejemplo para los Marlins, fueron el detonante de una situación que tenía mucho tiempo en incubadora.
Antes de la última malcriadeza se detectaron unos cuantos visos de mala conducta y petulancia que fueron colocados en la gaveta del olvido por conveniencia, aunque eso no significara que las cuentas hacia el lado negativo fueran subiendo paulatinamente.
Su estrella ha perdido bastante. Aunque tenga 11 jonrones, 40 remolcadas y un promedio de bateo de .286, su impacto no ha sido el mismo. Ese incidente ha arrastrado una secuela negativa.
Vale mencionar que no es el líder de su equipo en ninguna de las estadísticas anteriormente mencionadas como a la vez es importante señalar que en esta temporada aun no ha registrado un período en el que se diga, “Hanley está encendido”.
Lo importante para él es aprender la lección, mantener sus pies sujetados a dos toneladas de cemento y liberarlos solamente cuando le toque correr en las bases.
A poco más de un mes del incidente es evidente que su reputación y sus números fueron golpeados.
Vuelvo y menciono a John Wooden, el legendario maestro del baloncesto, que una vez dijo: “El talento lo concede Dios. Sea agradecido. La fama la da el hombre. Sea humilde. La vanidad se la da uno mismo. Tenga cuidado”.
Apunte esto. La verdad es que no salgo del asombro por la puesta en asignación de Edwin Encarnación por los Azulejos…La cosas de la pelota no las entiende nadie…Los Yankees vencieron a Roy Halladay, pero fueron vencidos por Jamie Moyer y Kyle Kendrick…Ubaldo Jiménez va mañana contra Boston a las 8:40 p.m., partido que va por CDN…
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)