Mucho antes de que se cante “playball”, la oficina del comisionado hizo cambios en la estructura de arbitraje.
Esto no se puede ver como rutinario. Menos a la ligera.
Había presión desde diferentes ángulos para realizar transformaciones en un área tan sensible que en las tres últimas temporadas estaba dando mucho de que hablar en el aspecto negativo.
En lo personal, y mire que los desaciertos abundan como el salmón en Terranova, no he visto peores árbitros que los responsables de la Serie Mundial de 2008 entre Filis y Rays de Tampa.
Cuántas barbaridades. Es más, recuerdo que un pelotero criollo presente en Filadelfia me vio entrevistando a Tim Tschida, con quien conversaba sobre su experiencia en la pelota invernal dominicana, y me vociferó “ese sí es malo, ese abusador, es el peor de las Grandes Ligas”.
Por suerte, el poco español de Tschida ayudó a que la actitud del jugador se viera como un saludo.
Retomando el tema, las Grandes Ligas decidió ayer no renovar el contrato de tres supervisores mientras dos veteranos anunciaron un retiro que nadie esperaba para integrarse como fiscalizadores de sus colegas.
A un nivel tan alto, eso se negocia. Para que se mantenga la “fiesta en paz”, hay que hacer sacrificios. Aunque eso conlleve pasar del terreno a las oficinas. No es solo con los peloteros, lo que pasa es que el piano del arbitraje se toca con sutileza.
Me imagino que habrá sus quejas, porque esto no es un simple mensaje. Hubo varios oficiales que estaban en línea para su primera Serie Mundial en 2009 y por errores se quedaron fuera.
Cuidado si continúan rodando cabezas.
Apunte esto. José Bautista está encendido en la primavera…Lleva dos cuadrangulares para Toronto…El que no es regular tiene que hacerse sentir…Buen fin de semana para Francisco Liriano y Fernando Martínez…Tienen el talento, es asunto de salud…Qué mal están los Lakers…Lucen cansados…
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