Advertidos por el nuevo trasbordo a la nave del PRD de Daniel Lois, como consecuencia del incumplimiento a su pedido de que lo dejaran dirigir el Inespre, los negociadores del Gobierno que se atrajeron a varios perredeístas reconversos en los últimos procesos electorales se han puesto en movimiento y han resurgido de nuevo las esperanzas de que, gracias a la emisión de algunos decretos, esos compañeros pasen a batutear de a duro en ciertas instituciones gubernamentales en el plazo más breve posible.
Así, la música del caballo mayor, con su ¡¿anjá?! y su ¡oye que rico, mami! se escucharía con fuerza a orillas del bravío mar Caribe, y los brindis con el exquisito Old Parr servirían de abono al embellecimiento de avenidas y otras vías bajo la égida del ex diputado y ex candidato a alcalde en la periferia este de la gran provincia, de acuerdo con los rumores más socorridos, aunque la designación de mi gordo amigo retornando a la ¿amiga del pobre y del rico? siempre está en la tómbola y “suena”. Les ruego a todos que no se vayan, que esto …se pone bueno.
Secretismo
Como ejemplo de los resultados negativos del secretismo, debe tomarse la situación actual en la hermana República Bolivariana de Venezuela, donde la mayor conspiración del momento la alimenta el extraño silencio del gobierno como tal ante la salud del presidente Hugo Chávez y su oficiosamente anunciada convalescencia en La Habana.
Leí ayer tarde un despacho de la Agencia Francesa de Prensa que resalta la ausencia de Chávez no solamente de la exposición mediática a través de la televisión, la radio o por imágenes fotográficas, sino su incomunicación con la gente a través de Twitter y otras redes sociales, como ya había acostumbrado a los suyos, lo que está degenerando en caldo de cultivo para las emisiones constantes y de largo alcance de Radio Bemba.
Mientras esto pasa, en la tierra de Bolívar hay serios problemas con apagones, megainflación, motines en cárceles y delincuencia in crescendo en las calles. Dicen que Chávez fue intervenido de un absceso pélvico y que habría salido bien, pero no se conoce aún de un boletín de los médicos que lo habrían operado. ¡Buueeenooo...!
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