Los que en el PRSC se estén creyendo que Amable Aristy Castro es un fly al catcher, que vayan despertando. El pequeño gigante caudillo del Este es lo que se llama un gallo, colorao por demás, y no es hueso fácil de roer, es decir, que no se deja doblegar fácilmente.
Su declaración de ayer de que analiza convocar, con el apoyo del 33% de sus integrantes, a la Comisión Ejecutiva reformista, como lo consignan los estatutos del PRSC, no es una idea aislada ni caprichosa.
Además, dicen los reformistas que “Amable es un compatriota solidario, generoso, abierto, que convence, que no es tímido en el gasto y que conoce y habla el idioma que siempre se ha hablado en este partido”. Desde las gradas se oye un fuerte ¡Aaal suuueeelooo..!
La compaña
El pueblo dice con su proverbial y natural sabiduría que “dime con quien andas y te diré quien eres”. Es un refrán que grafica de la mejor manera el concepto de que “si andas con un cojo, al mes cojea”.
El presidente Hipólito Mejía estuvo en estos días por Puerto Rico, en contactos proselitistas que me han informando eran considerados importantes por su equipo de campaña, además de que los reportes que tengo son de que “al compañero candidato le fue muy bien”.
No obstante, hubo un lunar en la visita que nadie quiere atribuirse aunque ya tengo la confirmación de que a Hipólito le llegó la onda expansiva y dizque se puso como el diablo.
Los estrategas que organizaron el recorrido y los contactos parece que no previeron que las comunidades dominicanas en el exterior, la diáspora como prefieren llamarle algunos teóricos, están atomizadas de manera permanente y hacen una tormenta en un vaso de agua, gracias a que se forma un chisme de cualquier cosa.
El comentario más socorrido que dejó la visita del candidato presidencial perredeísta a la vecina isla no ha sido precisamente el éxito de las conversaciones con políticos, comerciantes y empresarios, sino que en “la compaña” de Mejía parece que se coló un personaje, ex artista y ex combero para más señas, al que de tantos escándalos y litigios en que se ha visto envuelto le han cambiado el nombre para identificarlo como Armando Líos. Menos mal que todo fue en Puerto Rico, no así en La Gran Manzana…
Comentarios (0)