Ahora resulta que todos quieren la Liga Municipal Dominicana como premio de consolación, y no faltan aquellos que proclaman que “ahí ya no hay ná” pero están como el dicho aquel: “Yo no la pido ni la goloseo, pero si me la dan me la jondeo”.
La carrera se apretó desde que se supo que el viejo zorro de Higüey, Amable Aristy Castro, ahora sí va a asumir su senaduría dejando la secretaría general de la LMD porque supuestamente añora volver a hacer una vida normal “limpiando mis zapatos en el parque y yendo a misa en La Basílica para rezarle a la Virgencita de La Altagracia” (¡ji, ji, ji!).
La Liga es ahora la cortejada desde los tres principales partidos, porque aunque desde el PLD no ha salido nadie de la gatera, me dicen que eso es así porque en este partido hay disciplina, “pero de que hay compañeros que aspiran y tienen méritos y pool suficientes para dirigir el organismo, no hay ninguna duda”. ¡Ay mis cuartos, Ditrén..!
El interinato
Lo que esos compañeritos ignoran es que lo del interinato para Johnny Jones como titular de la Liga, previo a su elección en la Asamblea General de Municipios, es una propuesta elegante que deja al PRSC en control del organismo y garantiza el respaldo del PLD a esa iniciativa.
¿Qué quién fue el genio? A mí no me lo pregunten. Busquen en las alturas
Con derecho
Pese a todo, en el PRD hay una corriente que reclama la LMD como un derecho adquirido por contar con 520 regidores, haber ganado donde reside el 63% de los dominicanos, incluyendo 13 de las 25 alcaldías más importantes. ¿Y entonces..?
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