“Pero habiendo obtenido auxilio de Dios, persevero hasta el día de hoy, dando testimonio a pequeños y a grandes”. Hch. 26. 22.
Predicar no sólo con palabras, sino también con hechos. Ahí está la clave de la efectividad de nuestro mensaje de evangelización, la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, lo que yo llamaría “integridad del cristiano”.
Es maravillosa la conversación entre el rey Agripa y Pablo cuando éste le habla de la conversión, en Hechos 26 versículos del 19 al 32. Veamos este poquito: “Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano.
Y Pablo dijo: ¡Quisiera Dios que por poco o mucho, no solamente tú, sino también todos los que hoy me oyen, fueseis hechos tales cual yo soy…!”. Nuestra misión es contagiar a los demás con discurso y acciones.
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