“Exhorta también a los jóvenes a ser moderados en todo, dándoles tú mismo ejemplo de buena conducta, en lo que se refiere a la pureza de doctrina, a la dignidad, a la enseñanza correcta e inobjetable. De esa manera, el adversario quedará confundido, porque no tendrá nada que reprocharnos”. Tito 2: 6-8.
Pablo dirigió a Tito, a quien llamó “verdadero hijo en la fe”, una de sus cartas, en la que le instruyó sobre su labor evangelizadora en Creta. Quiero destacar la siguiente recomendación de Pablo, la cual aplica a todo aquel que predica la palabra de Dios: exhortar y dar testimonio a la vez, “ser ejemplo”.
Llamarse cristiano, llevar la Palabra de Dios a los demás no es solo hablar, decir, recomendar, es al mismo tiempo practicar, obrar, actuar, vivir conforme a esa prédica. ¡No hay mejor manera de enseñar y de ser dignos de llamarnos cristianos!
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)