La Biblia Reina-Valera, usada por las iglesias cristianas evangélicas, dice: “Y vosotros, padres, no provoquéis a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor”.
La Latinoamérica o “Biblia Latinoamericana” de la Iglesia católica, traduce este versículo así: “Y ustedes, padres, no sean pesados con sus hijos, sino más bien edúquenlos usando las correcciones y advertencias que puedan inspirar al Señor”. El apóstol Pablo aconseja a los padres y madres no exasperar, no provocar, no ser pesados con los hijos –e hijas-. Cuidado de exigirles más de lo que corresponde a su edad.
No debemos ser flojos, pero tampoco ogros indeseables. La disciplina es vital en la guía de los hijos.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (1)
Nos toca poner límites, aclarar cuáles son las consecuencias, cuantos los limite se violentan es necesario aplicar consistentement e una consecuencia tomando en cuenta las edad del niño, respetando su integridad y sobre todo sin retirarle el amor.