Pablo instruyó a Tito sobre qué hacer en su misión evangelizadora. Una guía perfecta para cristianos. Pablo habla de cultivar tres atributos: Integridad, seriedad y hablar “palabra sana e irreprochable” (nada de chismes, de arrogancia, de groserías, de juicios malsanos). En realidad no hay que ser cristiano para poseer tales cualidades, incluso tal vez muchos no cristianos son más fieles a estos principios.
En esto se aplica a la célebre frase adjudicada a Julio César en referencia a su esposa Pompeya, de “La mujer del César no sólo tiene que ser honrada, sino parecerlo”, para que, como dice Pablo, el adversario “no tenga nada malo que decir”.
Comentarios (0)