Si sientes en tu corazón el decir una palabra de esperanza a alguien que ves desconsolado, confundido, agobiado, triste, no te la guardes. Aunque temas no ser bien recibido, no te quedes callado.
Tampoco te avergüences, pues tus palabras pueden ser como dulce canto a los oídos de esa persona. Tus palabras pueden ser exactamente “eso” que esa persona necesitaba escuchar.
Tus palabras de esperanza pueden levantar al caído, pueden traer luz al confundido, pueden hacer sentir como nuevo al agobiado, pueden traer alegría y fe al entristecido.
Además, tus palabras pueden ser ese instrumento que Dios decidió usar para traer paz y bendición a otra persona.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (1)
Que se cumpla La Palabra que dice: "Que Dios da pan al que come y semilla al que siembra"
En estos tiempos dificiles, una rapidez destructiva en todos los ambitos de la vida misma, La Bendita y Santa Palabra de Dios es un poderoso energizante....
Que Dios ponga el "querer como el hacer" en su vida y que se cumplan todas las promesas en cada vida, aunque veamos un oscuro panorama, Dios le bendiga y le guarde