No te pierdas: aunque te hablen de Cristo, si no lo reconocen como el Hijo de Dios encarnado, que fue crucificado y resucitó de entre los muertos para pagar tus pecados y darte vida eterna, no son cristianos.
Si dicen que Jesús fue sólo un profeta, no son cristianos. Si no proclaman a Jesús como su Dios y Salvador, no son cristianos.
Muchas doctrinas, creencias y filosofías nos pueden confundir hablándonos de amor y paz –si Jesús se pasó su vida predicando sobre el amor y la paz-, pero son sólo espejismos, falsedades, incluso instrumentos del “enemigo” para alejarnos de la Verdad. Su cruz, su sepulcro vacío y la liberación que nos ha dado, componen el sello inconfundible del verdadero cristianismo, lo demás es falsa doctrina.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (1)