Si Dios está conmigo ¿quién contra mí?
Si yo pongo a Dios delante de mis proyectos ¿quién contra Dios?
Los que maquinan acciones alevosas terminarán tropezándose con ellas aun sea al final del camino.
Lanzan piedras y terminan enredándose entre ellas.
Dios, mis queridas y queridos lectores, cubre a su siervo; no lo deja solo ni lo desampara.
Pero tenemos que ser fieles, creyentes, amantes y hacedores de su palabra. Decir y hacer, orar y entregar.
“Yo soy tu socorro”, ha dicho el Señor. Mi Dios me sostiene y me dice “no temas, yo te ayudo”. Amén.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (1)
lo bueno es que , podemos aferrarnos a Dios, ese Dios de tremenda misericordia y bondad , que tiene cuidado de nuestras vidas.Cuantas experiencias nos hacen ver que su Palabra es verdad y
estamos seguros en sus manos.Podemos confiar en el Señor cada día .
Adelante pues muchos necesitamos de una palabra de aliento y al recibirla ,también podemos trans
mitirla a otros.