Convertirse al cristianismo es un compromiso muy serio. Lo es tanto que nos acompañará durante toda la vida, más allá de lo terrenal.
Después que conocemos a Jesús abrimos nuestro corazón y nuestra mente a la verdad, y la ignorancia queda atrás.
A partir de ahí vamos caminando en un proceso que nos lleva a una vida con conciencia espiritual; comenzamos a entender lo que es y lo que no es de Dios, en consecuencia nos vamos dando cuenta cuándo vamos bien y cuándo caminamos por el sendero incorrecto.
Somos libres de hacer lo que queramos, Dios nos ha dado esa alternativa, sin embargo, nuestra conciencia espiritual siempre nos recordará el compromiso.
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Comentarios (1)
Quiera el Señor que las personas pueden leer estos cortos pero sustanciosos mensajes, es bueno que los medios de comunicación coloquen lecturas que puedan crear conciencia de lo que es y debe ser Dios en nuestro vida.
Cada mañana, las palabras de Dios son nuevas y como tal deben renovar nuestras vidas.
Muchas bendiciones para y los tuyos.