Jesús nos dice que no pongamos nuestro nombre y nuestro honor en garantía por nada de lo que no tengamos control.
“Ni por tu cabeza jurarás, porque no puedes hacer blanco o negro un solo cabello” (Mt. 5. 36).
Nos llama a no comprometernos con acciones que pueden escapar de nuestras manos.
Pero nos dice que tengamos palabra, con eso basta.
De hecho, si soy responsable de mis acciones y sé hasta dónde puedo comprometerme, entonces no tengo por qué jurar.
Si soy responsable, no tengo por qué empeñar mi palabra.
Con eso basta.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)