Pido auxilio a Dios. ¿Doy ayuda a quien viene a mí? Pido perdón a Dios. ¿Perdono a quien me ofendió?
Espero un milagro de Dios. ¿Pueden los demás esperar algo bueno de mí?
Busco a Dios en mi necesidad. ¿Estoy cuando alguien me requiere?
Dios me ama tanto que mandó a su hijo para morir por mi salvación. ¿Soy capaz de hacer un pequeño sacrificio por mi padre, por mi madre, por mis hermanos, por un amigo?
Dios no espera más de ti y de mí, que no sea conjugar el verbo amar con cada pensamiento, cada palabra y cada acción.
No podemos decir que amamos a Dios si no amamos a nuestro hermano. La operación es así de simple.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)