Los que hablamos de Cristo, nunca lo olvidemos: la gloria no es nuestra, es de Dios. ¿Acaso nos creemos superdotados por tener el don de llevar la Palabra y de hacerla llana a la gente?
¿Acaso piensa el cantante cristiano que su popularidad viene de él mismo y que la Palabra de Dios en melodía es buena vía para riqueza, fama y exhibición? ¿Acaso piensa el pastor que es dueño de su iglesia? ¿Acaso cree el creyente que es un ser superior y el resto simples mortales? La gloria no es nuestra, es de Dios.
Él da la competencia y el cristiano lo representa. Nunca lo olvidemos, no seamos una carta de presentación mal impresa, hagamos brillar el nombre de Dios, porque de Él viene y es la gloria.
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Comentarios (2)
"La doctrina de que la Tierra no es ni el centro del universo ni inamovible, sino que se mueve incluso con una rotación diaria, es absurda, tanto filosófica como teológicamente falsa, y como mínimo un error de fe."
DECISIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA CONTRA GALILEO GALILEI, 1616
"¡Desde tiempos inmemoriables es sabido cuán provechosa nos ha resultado esa fábula de Jesucristo"
LEÓN X