Los seres humanos solemos creernos grandes, fuertes, poderosos, sabios, inteligentes, superdotados, valientes y hasta inmortales. ¡La verdad es que somos osados, por no decir soberbios! Si apenas somos un granito de arena y Dios la playa completa; una gota de agua y Dios todos los océanos juntos; un minúsculo rayo de luz y Dios las constelaciones; un soplo y Dios todo el viento; una nota y Dios la sinfonía.
Somos inteligentes, es cierto, sin embargo ante Dios somos tan pequeños que sin Él somos como nada.
Debemos reconocer que nos engrandecemos cuando nos entregamos a los brazos del Señor, cuando decidimos derrumbar nuestras barreras de soberbia para asumir la cultura de amor y de fe que nos enseñó Jesús.
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Comentarios (4)
1.-La locura de DIOS es mas sabio que los hombres
2.-La locura de DIOS en su debilidad es mas fuerte que los hombres
3.-La locura de DIOS es escoger lo necio del mundo para avergonzar al sabio
4.-La locura de DIOS es escoger lo debil del mundo para avergonzar al fuerte.
5.-La locura de DIOS de escoger lo vil y menospreciado.
6.-La locura de DIOS de escoger lo "que no es" para deshacer lo que es.
La conciencia de nuestros limites y la entraga de nuestros corazones a Dios son las dos caras de la misma moneda.
Pero creo también que fe y razón no deben oponerse, sino dialogar entre ellas, enriqueciendose mutuamente.
La tendencia opuesta puede llevar al fanatismo, al obscurantismo, o peor, al fideismo, tendencia que fue condenada por el concilio Vaticano I
Creo ut intellegam, Intellego ut cream.
"La diferencia entre una religión y un espejismo es el número de personas que la comparten"