La Constitución promulgada el 26 de enero es una riqueza que tiene que ser socializada. Brinda a la colectividad la oportunidad avanzar en desarrollo y ampliar la democracia.
En su artículo 5, establece que “se fundamenta en el respeto a la dignidad humana y en la indisoluble unidad de la nación, patria común de todos los dominicanos y dominicanas”.
Dispone que las personas y los órganos que ejercen potestades públicas estén sujetos a la norma suprema y fundamento del ordenamiento jurídico del Estado.
El artículo 49 consagra el derecho a la expresión del pensamiento, ideas y opiniones, por cualquier medio, sin censura previa. Asegura el derecho a la réplica y rectificación cuando cualquier persona se sienta lesionada por informaciones difundidas. Y el numeral 5 señala que la ley garantiza el acceso equitativo y plural de todos los sectores sociales y políticos a los medios de comunicación propiedad del Estado.
El párrafo del mismo artículo 49 precisa que el disfrute de estas libertades se ejercerá respetando el derecho al honor, a la intimidad, así como a la dignidad y la moral de las personas, en especial la protección de la juventud y de la infancia, de conformidad con la ley y el orden público.
A las personas que tienen algún tipo de discapacidad, la reforma les garantiza los servicios de la seguridad social y el subsidio alimentario en caso de indigencia.
El Estado debe promover las condiciones jurídicas y administrativas para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas para prevenir la discriminación, la marginalidad, la vulnerabilidad y la exclusión; prohíbe cualquier acto que tenga como objetivo o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio en condiciones de igualdad de los derechos fundamentales de mujeres y hombres.
Se promoverán las medidas necesarias para garantizar la erradicación de las desigualdades y la discriminación de género. Obliga al Estado a garantizar la participación equilibrada de mujeres y hombres en las candidaturas a los cargos de elección popular para las instancias de dirección y decisión en el ámbito público, en la administración de justicia y en los organismos de control del Estado.
Recuerda que todas las personas nacen libres e iguales ante la ley…y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin discriminación por género, color, edad, discapacidad, nacionalidad, , lengua, religión, opinión política o filosófica, condición social o personal.
Héctor Tineo es periodista y abogado
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)