Viernes, 25 de mayo de 2012 | 2:24 am

En la Guerra de Restauración

Lunes 13 de Septiembre de 2010 Héctor Tineo
Imprimir PDF
(6 votos)
AddThis Social Bookmark Button
En la Guerra de Restauración  (1863-1865) Gregorio Luperón enseñó a las tropas: en el frente de batalla el soldado que  actúa en el momento oportuno acelera la victoria. Si no, suma para el  éxito del ejército enemigo.

La organización de sus  tropas en la batalla de Santiago, el 6 de septiembre de 1863, impresionó a los jefes militares del Gobierno de la Anexión.

Tomó las previsiones  para vencer a un enemigo que tenía más recursos militares.

Los  oficiales  tenían instrucción  para actuar en Santiago sin duplicidad de esfuerzos. Cada uno conocía sus límites y cómo alcanzar  el objetivo.  Como militar  veía   lejos.

En  política no actuó a tiempo. Con la oportunidad  de impulsar transformaciones, creó el escenario para que se minara su liderazgo, caso raro en la política dominicana. 

En la Guerra se distinguió como la  principal figura militar. Luego de derrocar el Gobierno de Cesáreo Guillermo, el 6 de octubre de 1879, fue juramentado presidente provisional.

De inmediato inició la reorganización de la administración pública  y logró una reforma constitucional conforme a  las ideas  liberales que sustentaba  el Partido Azul.

Estableció en dos años el período presidencial y la no reelección. Se quitaba presiones políticas y daba la oportunidad a otros  hombres del Partido que aspiraban a presidente.

A Gregorio le siguió monseñor Fernando Arturo de Mériño (1880-1882)  y Luperón apoyó entonces a su hijo político y militar, Ulises –Lilís- Heureaux (1882-1884) Aunque, como dijo Luperón, gobernó democráticamente y cumplió con el partido,  aprovechó su primer período para formar  su base política y militar.

En la próxima convención  impuso como candidato presidencial a Francisco Gregorio Billini al derrotar a Casimiro de Moya,  candidato de Luperón.

Consumado el hecho, el prócer lo único que pudo hacer fue acusar a Lilís de cometer fraude electoral. Billini vivió una experiencia difícil. Lilís, con la complicidad del vicepresidente Alejandro Woos y Gil, provocó la renuncia del presidente. Asumió entonces la presidencia Woos y Gil, lo que aprovechó para crear  las condiciones y dar el último golpe en la próxima convención del Partido Azul, cuando Lilís se impuso como candidato presidencial pese a la oposición de Luperón.

Instalado de nuevo en el poder rompió de manera definitiva con el líder y lo mandó al exilio. Luperón no advirtió a tiempo  las ambiciones de Lilís. Tampoco  cuidó su liderazgo. Perdió República Dominicana.

Héctor Tineo  es periodista y abogado

Comentarios (0)

Escribir Comentario
Blogs.ElCaribe.com.do se reserva el derecho de no publicar comentarios que contengan palabras no apropiadas y/o frases denigrantes por razones de raza, sexo, religion entre otras.
Nombre

Comentario

(Número máximo de caracteres permitidos: 500)
Le restan caracteres.
Enviar comentario
 

ARCHIVO | HECTOR TINEO

► 2011 (32) 2010 (45) ► 2009 (5)

ULTIMAS COMENTADAS

Buscar solución | teo dominguez ha comentado: "la solucion es votar por hipol..."
Margarita Cedeño | teo dominguez ha comentado: "dejalos tranquilos, que el sum..."
Claraboyas | juan carlos lorenzo ha comentado: "Me encanto esta sección todas..."
Muerte de las Mirabal motivó el fin del terror | SILVIA GABRIELA MIRABAL ha comentado: "EL SABER DEL VIL ASESINATO D..."
De bienales e instalaciones | el mismo del otro dia ha comentado: "estoy completamente de acuerdo..."
¿Cuál revolución democrática? | teo dominguez ha comentado: "te sacaste la lotto, pues en m..."
Inseguridad | Angel Romero ha comentado: "Extendiendo el tema de la inse..."
Un código de bárbaros | Oliver Brito ha comentado: "Los siete años de vigencia de..."
Carta a Sonia Pierre | Viterbo De Los Santos ha comentado: "Excelente!..."
Un código de bárbaros | Mario Pérez ha comentado: "Es importante y urgente que de..."
inicio/Columnistas/Hector_Tineo/En_la_Guerra_de_Restauración