Viernes, 25 de mayo de 2012 | 1:40 am

En extinción

Miércoles 15 de Septiembre de 2010 Grecia De León
Imprimir PDF
(0 votos)
AddThis Social Bookmark Button
Cuando quiero comprar carnes frescas suelo ir a una carnicería donde por lo general me atiende la misma joven, aunque hay varios empleados que también son buenos. Hace apenas dos días, en su hora de descanso, alcanza a verme y grita: “¡Amiga!, voy a atenderla”.

Es una chica bastante joven quien con amor y cuidado selecciona por lo general (conoce lo que siempre compro) qué me va a ofrecer cuando voy a ese lugar. Esto parece algo quizás sin importancia para otros, pero para mí, más que venderme un producto, recibo conjuntamente con él una hermosa dosis de afecto y deseo de servir a mi persona.

Eventos como este se hacen cada vez menos comunes, y con frecuencia me pregunto: “¿Qué está pasando en nuestra sociedad donde una gran parte de las personas, en vez de estar contentas y agradecidas de tener un trabajo a través del cual deben dar un servicio, quisieran que los que vamos al lugar, gracias a quienes ellos cobran, no existiéramos?”.

En ocasiones me he sentido tan mal atendida por algún empleado(a) que le he dicho si es que no quieren estar que renuncien y se vayan. Recuerdo que una vez con el mayor descaro un joven me respondió al decirle que lo iba a reportar con su patrón: “lo poco que me importa, si yo estoy loco que me liquiden para irme de aquí”. Me pregunto si es que soy exigente a la hora de demandar un servicio o una atención al cliente o que, por el contrario, hay un desinterés colectivo en dar lo mínimo.

Igual sucede cuando pides informaciones telefónicas sobre algún producto. Pero, terrible es cuando llamas a alguna empresa para ofrecer una queja; después que tú describes tu problema y la otra persona quien por lo general permanece callada, quién sabe si ni escuchando, uno mismo tiene que decir: “¿estás ahí?”, ya que más que una conversación es un monólogo; y la persona del supuesto servicio al cliente apenas te contesta: “Sí, la oigo. Ya tomé su reporte”. Creo que un robot bien diseñado dejaría mayor satisfacción que esas respuestas tan frías y tan indiferentes que, más que una respuesta, son un “al fin, ya acabó”. Como si nadie recordara lo que dice la palabra: “…recordando las palabras de Jesús: “Hay más dicha en dar que en recibir”.”  (Hechos 20:35).
Grecia De León es psicóloga

Comentarios (0)

Escribir Comentario
Blogs.ElCaribe.com.do se reserva el derecho de no publicar comentarios que contengan palabras no apropiadas y/o frases denigrantes por razones de raza, sexo, religion entre otras.
Nombre

Comentario

(Número máximo de caracteres permitidos: 500)
Le restan caracteres.
Enviar comentario
 

ARCHIVO | GRECIA DE LEON

► 2011 (35) 2010 (48) ► 2009 (4)

ULTIMAS COMENTADAS

Buscar solución | teo dominguez ha comentado: "la solucion es votar por hipol..."
Margarita Cedeño | teo dominguez ha comentado: "dejalos tranquilos, que el sum..."
Claraboyas | juan carlos lorenzo ha comentado: "Me encanto esta sección todas..."
Muerte de las Mirabal motivó el fin del terror | SILVIA GABRIELA MIRABAL ha comentado: "EL SABER DEL VIL ASESINATO D..."
De bienales e instalaciones | el mismo del otro dia ha comentado: "estoy completamente de acuerdo..."
¿Cuál revolución democrática? | teo dominguez ha comentado: "te sacaste la lotto, pues en m..."
Inseguridad | Angel Romero ha comentado: "Extendiendo el tema de la inse..."
Un código de bárbaros | Oliver Brito ha comentado: "Los siete años de vigencia de..."
Carta a Sonia Pierre | Viterbo De Los Santos ha comentado: "Excelente!..."
Un código de bárbaros | Mario Pérez ha comentado: "Es importante y urgente que de..."
inicio/Columnistas/Grecia_de_León/En_extinción