En el manejo en las familias en las cuales conviven más de dos generaciones, o sea, que bajo un mismo techo habitan: abuelos, padres y nietos, suelen presentarse ciertas disfunciones. Sin embargo, dado el alto índice de divorcios en la sociedad, cada vez este patrón familiar es más común.
Quiero citar este tipo de familia, el cual se le llama familia trigeneracional, ya que tenemos en ella tres generaciones distintas.
Frecuentemente suele enfocarse el tema de la familia a aquella constituida por papá, mamá e hijos, es decir, la familia nuclear.
Es común en conferencias donde se habla de la misma, tratarla como si todas estuviesen establecidas por este último patrón, inclusive, las pautas a seguir en la mayoría de los casos van dirigidas a la familia convencional.
Debemos tomar en cuenta los que trabajamos con medios de comunicación de masas, al dar las orientaciones, que el citado esquema familiar es cada vez más frecuente en nuestra sociedad. Una de las cosas que más se dificulta si no se establecen bien las reglas, es quién lleva la autoridad, ya que en la gran mayoría de los casos los padres y los abuelos suelen no ponerse de acuerdo en el establecimiento de las mismas.
Por tanto, lo más importante para una buena salud mental de los miembros de la misma, especialmente los hijos, es que se respeten una vez estén establecidas. Es necesario mantener acuerdos entre los adultos de cuáles serán siempre las reglas del juego, y sobre todo sean acatadas.
En una conferencia un ministro religioso emitió su concepto sobre la familia con el cuál percibí que el público, especialmente los jóvenes, parecían haberse afectado negativamente, puesto que en la ponencia se daba a entender que las que no eran nucleares eran familias disfuncionales e incompletas.
No obstante, quiero dejar bien aclarado que siempre y cuando haya relaciones afectivas, reglas claras y definición de autoridad en la misma, son tan sanas como cualquier otra.
Lo ideal sería que todas las familias estuviesen establecidas por un núcleo formado por papá, mamá e hijos; sin embargo, en nuestros días, no necesariamente, por muchísimas razones, inclusive económicas, son establecidos distintos tipos de familias. Lo importante es cuidar la interacción que hay entre sus miembros, y mantener respeto mutuo y roles definidos.
Grecia De León es psicóloga
Comentarios (1)
te deseo muchos exitos.