Estos días de Navidad nos dejan detenidos en el tiempo del nacimiento del Hijo de Dios hecho hombre, cuando aquel mensajero angelical elevó su cántico diciendo: “Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz…”.
Jesús vino al mundo para restablecer la paz que los humanos perdieron desde el primer homicidio cometido por Caín hasta las guerras que dejaron millones de muertos y mutilados durante el pasado siglo veinte.
Todos los dominicanos tenemos la oportunidad de convertirnos en mensajeros de la paz durante y después de estas fiestas navideñas.
Comentarios (1)
Su bien merecido premio , príncipe de Asturias, sería un buen abal.
¡Animo padre, aqui estamos muchos Españoles viviendo para hecharle una mano!