Los candidatos a la Presidencia, en el fervor de la campaña hacen muchas promesas, incluso, a sabiendas de que no van a cumplir la mayoría o buena parte de ellas.
Sin embargo, hay algunos planteamientos razonables, que se pueden aplicar y que sus efectos serían muy positivos. La Escuela Económica no pretende favorecer a un candidato u otro; por el contrario, quienes leen esta columna se habrán dado cuenta de que a veces se va a un lado y otras veces al otro, lo cual no muestra imparcialidad, pero tampoco simpatías con nadie.
Pero llama mucho la atención una promesa que viene haciendo el candidato del PLD cada vez que se reúne con empresarios, principalmente medianos y pequeños. Se trata de establecer una Ley de Factoring.
Antes de entrar en detalles me permito describir el concepto: Factoring o factoraje es una práctica financiera mediante la que una empresa traspasa sus facturas a cambio de la entrega inmediata del dinero y el que recibe la factura se encarga de cobrarla. Generalmente esa entrega se hace a descuento, es decir, si es de RD$100, el que hace el factoring entrega RD$90 y cuando cobra se gana RD$10.
El candidato del PLD plantea que muchos supermercados, hoteles y otras empresas grandes toman a crédito mercancías de pequeñas empresas a las que deben pagarle en 45 o 60 días, pero en cambio, se atrasan hasta seis meses y la mipyme se va a la quiebra por falta de capital.
Danilo Medina promete una Ley de Factoring para que esos pequeños suplidores le lleven la factura a una entidad del Estado que se encargaría de pagarles el dinero que les adeude el comprador, luego el Estado va y cobra esos recursos. De esa forma, ganan los pequeños empresarios porque recibirán su pago a tiempo, y ganaría el Estado, porque con esas facturas también podrá determinar los volúmenes reales de compra y venta de esas empresas y confrontadas con sus reportes de pago de impuestos.
Ojala que el candidato del PRD haga la misma promesa y que cualquiera de los dos que gane la cumpla, pero que no se vuelva un relajo de tráfico de influencias, sino que un instrumento del Estado asuma con responsabilidad como intermediario para el pago y cobro de las mercancías que los pequeños suplen a los grandes y que a veces éstos últimos no pagan a tiempo.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)