Como los sabemos cortados por la misma tijera, moralmente descalificados en su mayoría, sin distinción de partido, se duda entre reír o llorar cuando sin mínimo rubor pontifican sobre corrupción, uso de los recursos del Estado o institucionalidad. Estos días de campaña es cuando más expuestos estamos a ese perenne histrionismo, orquestado para confundir verdades y mentiras con eminente audacia.
Obra y gracia del pilar de nuestra cultura política que es la impunidad y un pueblo indulgente que, como el papel, aguanta todo.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
| < Anterior | Siguiente > |
|---|

Comentarios (0)