Una vivaz octogenaria recientemente conocida motiva admiración por su técnica del dominó. Ella confirma lo propicio para ayudar nuestra mente a funcionar a través de los años.
Hoy se sabe que cuando el aprendizaje es incrementado al paso del tiempo, decrece el riesgo de desarrollar problemas relacionados con la memoria. La práctica constante le ha redundado en habilidades notables con el dominó y se divierte retándolas a cada oportunidad.
Lo que no se entrena permanentemente se atrofia, hay que dar a nuestra mente razones para funcionar. Retar constantemente el cerebro, a través de un hobby o una nueva vocación, le aporta una oportunidad de luchar y así de recompensarnos funcionando favorablemente.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)