El fin de semana le llegó el turno a Wall Street para ser blanco de protestas de jóvenes frustrados. A poca distancia, la Asamblea General de la ONU ventilará la crisis financiera y más problemas mundiales, con limitadas posibilidades de ir más allá de la teoría.
Como denuncia el Papa Benedicto XVI, debido a una globalización caracterizada por el beneficio, cada vez son más las masas de pobres, emigrantes y oprimidos que miran al futuro sin esperanza.
Dentro de una situación global donde la incertidumbre es lo único cierto, la ilusión llegada con el período electoral es bálsamo entre los dominicanos. La democracia es forjadora de sueños si bien después, al fragor de la realidad presente, quedarán rotos.
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