El avance científico y tecnológico no se detiene pero es un proceso que, paradójicamente, coexiste con grandes carencias y penurias en la humanidad de manera sempiterna.
Aún admitida esta realidad como una constante histórica, no deja de conmover a las conciencias sensibles anuncios como el que acaba de hacer la agencia espacial de Estados Unidos, la NASA, que gastará 18 mil millones de dólares en un cohete para llevar al hombre a Marte.
Pensar que una cifra mucho menor evitaría que miles de niños mueran diariamente de hambruna en Somalia y gran parte del mundo lleva a reflexionar sobre las grandes contradicciones que existen y que no se alcanzan a comprender ni a aceptar.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)