Comer mucho entre comidas, “picar”, ha sido interpretado como una acción subconsciente de compensación emocional. Saberlo ayuda a tomar control, cuando la ansiedad por comer apremia; pertinente es también recurrir a opciones saludables.
Una, el chocolate negro. Favorece la actividad cerebral al incrementar el flujo de sangre hacia el cerebro; contribuye a la creación de nuevos vasos sanguíneos, así como células cerebrales.
Se reporta que adultos mejoraron su desempeño en pruebas cognitivas tras una porción de chocolate dulce. Otros estudios sugieren que el consumo de chocolate puede contribuir a reducir las probabilidades de infarto en personas con problemas cardiovasculares. Todo a nuestro favor, siempre y cuando se consuma moderadamente.
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