Dice Eduard Said que “escriben la historia los que ganan y dominan”. La frase me sugiere que probablemente por ello no se recrea mayormente el fracaso, al ponderar las grandes realizaciones humanas.
Pero iluso creer que paralelamente a toda gran obra no abundaron los intentos fallidos. En efecto, investigaciones documentan que el error ha sido concomitante a la innovación, nada ha surgido así porque sí. Mucho de lo que nos evoca avance y perfección fue precedido por una considerable secuencia de fallos.
Egipcios y romanos construyeron estructuras admirables como las pirámides y el Coliseo, así como otras muchas cualitativamente reducidas. Toda apuesta de innovación va de la mano con paciencia y apertura a la equivocación.
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