“Emburujados” con una tarea o problema que “no sale”, la solución puede comenzar en el verbo “soltar”. Investigadores que han profundizado en figuras como Newton, Arquímedes, Edison, Da Vinci y Miguel Ángel confirman que al trabajar apasionadamente en un proyecto, tomar pausas o cambiar tareas favorece los mecanismos de pensamiento vinculados a la generación y relación de ideas. En un plano cotidiano he comprobado por mí misma la eficacia de la “técnica”.
He dado con la idea o la palabra acertada a usar en alguna redacción deteniéndola y haciendo algo relajante. “Las personas que se mantienen muy ocupadas todo el tiempo generalmente no son creativas”, dice el especialista Scott Berkun. Holgazanear no siempre es pecado.
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