Se perciben signos de que “lo peor ha pasado para la economía”, como dijera el ministro de Finanzas. Luce que los precios mundiales del petróleo tienden a la baja, debido a una menor demanda de los países industrializados por los presentes nubarrones recesivos.
Tras la sacudida brusca del reciente ajuste tributario y el problema del déficit fiscal, el ambiente de negocios se nivela. El Gobierno maniobró para preservar la estabilidad económica y en efecto se mantiene ésta.
Si el petróleo no da nuevos sustos, el último cuatrimestre del año se augura como económicamente más relajado para los dominicanos, tras ocho meses de alzas continuas. “La cosa” no estará aún buena, pero al menos no empeorará.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)