Todo dominicano reconoce que el alza petrolera impacta muy negativamente las finanzas públicas. Así, todo dominicano pudiera reconocer justeza a la propuesta impositiva sometida por el Gobierno.
Indiscutible que debe asegurarse el equilibrio fiscal, que asienta la estabilidad macroeconómica y permite continuar tareas y programas estatales.
El problema, en países de escasa institucionalidad como RD, es que los ciudadanos desconfían, a fuerza de la experiencia, del manejo que los gobiernos hacen del dinero de los impuestos: ¿Contribuimos para más “ración del boa”, como denominó Joaquín Balaguer a la corrupción? Por tales dudas, respecto a la cuestión de pagar más impuestos, más que de natural disgusto, el sentimiento ciudadano es de indignación y hartazgo.
Comentarios (0)