Vistos los episodios Plaza Central, Euclides Gutiérrez, el hotel de Arroyo Hondo y condenas judiciales por robar luz, lo “imposible” parece hacerse realidad: el fraude eléctrico empieza a reducirse, se informa.
El hito sería efecto del “no más manejo político” en CDEEE, exigido por los organismos financieros internacionales y que determinó la designación de Celso Marranzini.
No todo serán luces en la gestión del vehemente gerente, pero enfrentar el hurto eléctrico sin contemplaciones de estatus político o económico y promover condiciones de opinión pública para la repulsa de la sociedad hacia los ladrones, bastan para asegurarle un lugar preeminente, si alguna vez escribimos la historia de cómo superamos nuestra macondiana falta de electricidad.
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