La carta física está en desuso. Una en particular parece irrenunciable, en tanto herramienta de autoestima. Un tratadista propone celebrarnos a nosotros mismos mediante el auto envío de una carta de amor: “Con todo el corazón, escribe una carta de gratitud, amor y aprecio sobre ti para ti. Pon conscientes y generosos pensamientos y sentimientos; permítete expresarte amor a ti mismo”, dice.
La carta será entregada sellada y con nuestra dirección a una persona de confianza, indicándole ponerla en el correo en una fecha ignorada. “Llegará en el tiempo perfecto, probablemente en un día donde te haga falta aprecio y reconocimiento y ningún mejor remitente que tú mismo”. A practicarlo, si no ayuda, tampoco daña.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)