“Disfruté mucho nuestra charla de ayer, Claudia”, correo que me envió una gran amiga y me hizo recordar el valor de una buena conversación, como enfatiza el psiquiatra español Luis Rojas Marcos:
“Conversar nos ayuda a restablecer nuestro sentido de nosotros mismos, a mantener los pies sobre la tierra, a tranquilizarnos, a entender e interpretar las cosas que nos afectan. Y si no tenemos interlocutores, recomiendo hablar en alto con nosotros mismos y, a poder ser, frente a un espejo, para incrementar así nuestra conciencia de identidad. Cuantas veces narramos los sucesos y las emociones que nos perturban más fuerza pierden y menos posibilidades tienen de perjudicarnos a largo plazo”. Y hablar es privilegio gratuito, a aprovecharlo.
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)