La calidad determina el valor y peso de nuestras relaciones. Ayer, al certificar su circulación pagada, El Caribe resaltaba la calidad de la relación del diario con sus lectores y me recordó una discusión vigente a propósito del auge de Facebook.
No son tales todos los llamados amigos en la red, pues es imposible extender los sentimientos que identifican la amistad (afecto, aprecio, honestidad, sinceridad, confianza e interés mutuos) a gente parcialmente conocida o desconocida.
Similarmente, la relación entre el lector y el medio impreso por el que paga al ser un instrumento de su particular interés, tiene un valor emocionalmente superior, en comparación, por ejemplo, a cuando se accede a una publicación disponible libre de costo.
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