Que usé impropiamente ésta u otra palabra, que debí escribir de aquella o tal manera y así por el estilo. De los reproches que suelo hacerme al releer estas entregas ya publicadas por El Caribe, al sentirme no del todo satisfecha con mi trabajo.
Las personas somos criaturas difíciles de satisfacer y mentiría quien dijera que carece de algún dejo de insatisfacción en una u otra faceta de su existencia. Según la canalicemos, la insatisfacción resulta beneficiosa o dañina.
Lo primero, en tanto nos estimula a mejorar y avanzar hacia metas y realizaciones. En cambio es fuente de destrucción e infelicidad cuando nos significa falta de autoaceptación o se torna causa de obsesión y extremismos.
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