Dado que para las dominicanas el esposo normalmente es una fuente de atención y demanda, no faltan mujeres solteras “felices” de tener un “problema” menos que las casadas.
Los maridos suelen ser motivo de estrés para sus consortes –y viceversa, para ser justos–. No significa eso que las solteras estén en ventaja. Lo están, según la “neurología del amor”, los que se enamoran.
El enamorarse activa la dopamina, componente cerebral que estimula a sentirse bien y es mecanismo natural contra el dolor físico. Si los estudios siguen aportando pruebas en esa dirección, algún día los médicos recomendarán “enamorarse” en lugar de analgésicos. Ojo: El remedio no aplica para aquellos compromisos faltos de pasión y novedad.
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