¿Qué tan fingido puede ser un abrazo de amistad? Los seres humanos pertenecemos a un orden social donde la simulación juega su rol y cual “doctores Merengue”, calculados o forzados, hacemos de la hipocresía un método imprescindible para la supervivencia. Recibí recientemente un abrazo que me motivó la reflexión.
Me fue brindado en forma inesperadamente efusiva; sin embargo, tengo mis serias dudas sobre la sinceridad del afecto de su autor hacia mí, debido a conductas del pasado.
O estoy equivocada en cuanto a lo que pienso sobre él y su comportamiento, o es consagrado histrión. Prefiero abrir la posibilidad a lo primero.
Resultaría triste confirmar que es posible un nivel humano de doblez tan absoluto.
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