“Si Dios no existiera, habría que inventarlo”. De la frase de Voltaire podemos inferir la necesidad humana de creer; creer para trascender. La confianza en la posibilidad de trascender hacia un estado superior a la amarga e incierta permanencia terrenal, nos motiva a vivir y adelantar. En general, carecer de paradigmas confiables debilita el sentido de la existencia y trastorna metas o propósitos. Hacia un modelo de nación más incluyente y justa, los dominicanos adolecemos de vicios de liderazgo, nuestros políticos mayormente se ocupan de su trascendencia económica individual. Su visión mediocre y egoísta nos impide trascender satisfactoriamente en lo institucional y social. Urge una dirigencia seriamente comprometida con el país para avanzar. ¿Podemos inventarla?
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla
Comentarios (0)